SOS

Ayer por la noche me sobresaltó un ligero dolor de cuello que se fue acentuando de forma pasmosa, poco a poco, como en una evolución del homo sapiens hacia atrás. Me quedé estática, incapaz de erguirme por mis medios, rígida como mi antigua profesora de latín. En una realidad paralela, no demasiado lejana, mi novio me abrazaba paraSigue leyendo “SOS”